
Mirad que amor nos he tenido el Padre para llamarnos hijos pues lo somos, a esa locura de Amor no dudo en entregar a su propio hijo a la muerte y que muerte, muerte ignominiosa pero por un fin tan hermoso que no ha sido otra cosa que tan solo el Amor. ¿Cómo nos ama el Padre para no perdonar ni a su propio Hijo? Dios nos dio la libertad y la respeta, tanto que ni siquiera impidió que mataran a su propio Hijo. Como dice mi amigo Pablo: “Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Dios de la gloria, os de espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo”.
(Y hacer en cada momento lo que El quiera que hagas). Ilumine los ojos de vuestro corazón para que comprendáis cual es la esperanza a la que os llama, cual la riqueza de la gloria que da en herencia a los Santos y cuál la extraordinaria grandeza de su poder para nosotros, los que creemos, según la eficacia de su fuerza poderosa, que despegó en Cristo…”
Dios sabe de nuestra limitaciones, que nos hizo de barro y así nos ama con locura. Todos buscamos la felicidad, la verdad, la vida. Unos creen que la felicidad esta en las drogas, la bebida, el sexo… en dar riendas sueltas a cuanto… “me apetece” buscan la felicidad y se alejan cada vez mas de ella. Otros defienden su verdad a capa y espada, la mezclan con la justicia, van a los tribunales, lo dan todo, aun a costa de pisotear la verdad de los demás para salirse con la suya, no se dan cuenta que la verdadera Verdad, murió en una Cruz y de allí brota la vida para siempre. Buscamos la vida… La Vida es como el horizonte. Me pregunto ¿esta la vida en el horizonte? Sí. La vida esta en todas partes, vamos a suponer que la vida es redonda, como la tierra o un globo en que nos encontramos nosotras en su centro, vamos de un lado para el otro, queriendo encontrarla, cogerla, sentirla, gustarla, verla, en una palabra que nos posea y nos haga suyas. ¿Qué es lo que vamos a encontrar, coger, sentir, gustar, ver, si estamos dentro, si nos esta abrazando por todos los horizontes, si nos esta envolviendo, si esta dentro, fuera, al lado, enfrente, delante y detrás, a lo largo y ancho, en lo profundo y en el infinito. Sumergirnos en esto, en sentir, La Vida, la verdad y el Amor, es sentir a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. ¿Por que nos empeñamos en buscarlo fuera, en el horizonte, en la lejanía… en el mas allá? Dios esta en todas partes, pero cuando nosotros nos fijamos metas donde detectar su presencia y vamos de un lado para el otro, inquietas, viendo, juzgando, analizando etc. etc. y etc… Nosotras solitas nos alejamos y se nos hace cuesta arriba, ver sentir y vivir la Vida que es el Amor. Porque la vida Resucito del sepulcro, brota y florece del fondo de la tierra, la Vida esta dentro de nosotras; mira y ve por detrás de tus ojos, veras y sentirás Su Presencia. Cierra los ojos, respira profundamente, contén la respiración un poco, luego arrójate al vació en la Inmensidad, tu cuerpo será el horizonte y toda tu, flotaras en la inmensidad del Padre de la mano de Jesús y María, experimentando la dulzura del Amor de su Espíritu… recuerda Dios es Amor. Hermana, te digo con San Pablo: “Buscad vuestra fuerza en el Señor y en su invencible poder. Poneos las armas que Dios os da, para poder resistir a las estrategias del diablo. Manteneos unánimes en un mismo sentir y en un mismo Amor, no obréis por envidia, ni por ostentación… no os encerréis en vuestros intereses, sino buscad… el interés de los demás. ¡Que bonito! ¿Verdad? Cada día estoy más convencida que la Sagrada Escritura es la historia de cada hombre en el paso por esta vida. A nadie debáis nada más que amor… que mas podría escribir. Mira dentro de ti, escucha y oirás la voz de Dios que te dice en cada momento lo que debes hacer, no lo dudes.